¡Ojo al 2020 en tus contratos y documentos legales!

Sí! Ojo porque a la hora de escribir la fecha, solemos escribir únicamente los dos últimos números del año, por ejemplo "07/01/20". Aunque parezca una tontería, dejar el año así podría dar lugar a que nos colocaran dos numeros detrás del "20" y así, podría hacerse fácilmente que en vez de referir al presente año, el contrato se hubiese realizado el "07/01/2018", por lo que tendría dos años de antigüedad. Esto me llegó en una cadena de Whatsapp, de las que casi nunca saco algo positivo, pero esta vez sí que dio pie a reflexión. En un primer momento pensé que no era un problema real siempre y cuando conservaramos nuestra copia de ese contrato o documento legal, en el que aún pondría la fecha correcta "07/01/2020", sin embargo, estaríamos dando pie a que exista controversia. No hay que olvidar que ir a juicio, por muy ganado que esté el asunto, es una cuestión a evitar si podemos hacerlo, y en este caso es muy sencillo. Esto biene a ser similar a los cheques, recibos etc., en donde normalmente, tras la cantidad de dinero se suele poner un"#" para indicar que ahí acaba la cantidad que queremos hacer constar, de lo contrario. Este posible foco de controversias jurídicas no es baladí, pues se dan muchos casos en los juzgados por cuestiones similares, ya sea por formalidades del contrato como no leerse bien todas las cláusulas o que estas tengan un lenguaje complejo o ambigüo, mantener una copia del contrato siempre y no perderlo, revisar las remisiones a la ley que haya (a veces la apariencia de legalidad nos hace caer en el error), no firmar nunca páginas en blanco y en otras ocasiones por cuestiones prácticas, y aquí es necesario introducir la doctrina de los actos propios, muy usada en asuntos civiles. Esta doctrina viene a postular que una persona, por mucho que haya firmado una cosa, si desde el inicio del contrato o relación jurídica, asume o admite otra distina y hay un acuerdo aunque sea tácito, luego no se puede reclamar jurídicamente la violación del contrato original. Aunque esto tenga bastante sentido, es importante que, cuando observemos una conducta contraria a lo pactado, no transijamos. Estos son sólo unos pocos consejos, no obstante lo mejor siempre será consultar a un profesional y anticiparnos al riesgo. De este modo podemos evitar males mayores.