La protección de la salud en el deporte

El artículo 43.3 de la Constitución Española reza: "Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo, facilitarán la adecuada utilización del ocio."

Del artículo precedente no es difícil apreciar como el legislador español establece un estrecho vínculo entre deporte y salud. A tal respecto, considero de forma muy positiva que muchas administraciones públicas (ayuntamientos, diputaciones provinciales o gobiernos autonómicos) hayan promovido competiciones deportivas como las cada vez más numerosas "maratones populares". Es difícil no encontrar una ciudad que no tenga ya su propia carrera de atletismo, algunas de ellas muy famosas como la "Transgrancanaria", la "Transvulcania Ultramaraton" el Ironman de Lanzarote, la "Rompehuesos" de Huesca y la Behobia-San Sebastián que atraen a miles de personas en apenas un fin de semana.

El turismo y atractivo de estos eventos ha alcanzado tal punto que supone un negocio para estas ciudades que en algunos casos ven incrementada su población enormemente (la maratón de Barcelona de este año alcanzó más de 17.000 inscritos, el doble que en 2008, la de Nueva York está cerrada a 60.000 personas). La inyección económica es innegable, la publicidad inmejorable.


¿Pero qué ocurre cuando un señor de 65 años sufre un repentino ataque al corazón en el kilómetro Nº 38 y, tras la asistencia médica, acaba muriendo?. En España, no es difícil encontrar competiciones de este tipo que no incluyen ningún requisito en sus reglamentos que exija acreditar el nivel suficiente para poder competir. De hecho, el reglamento de la Maratón de Barcelona establece que:

Artículo 3 La carrera está abierta a atletas de cualquier nacionalidad, federados o no. En cualquier caso, se deberá tener 18 años cumplidos el día de la celebración de la prueba. De acuerdo con la reglamentación de la RFEA, se realizarán diferentes clasificaciones, tanto en categoría masculina como femenina, de acuerdo con el año de nacimiento. Cada corredor participa en la maratón bajo su responsabilidad y dispone de un nivel de condición física suficiente para afrontar la prueba. No se permite la participación en modalidades que no correspondan a esta prueba de atletismo como pueden ser patines, skates, bicicletas, sillas de ruedas eléctricas o handbikes, entre otros.


Pero cualquiera puede inscribirse a una maratón de este tipo sin leerse esto, claro está que al hacerlo, declara que reconoce, entiende y acepta el reglamento de la competición pero, ¿acaso no sería necesario, COMO MÍNIMO, que hubiese que pulsar expresamente en la web dicha frase antes de inscribirse?

En nuestra opinión, las administraciones públicas deben hacer un esfuerzo mayor por cumplir lo establecido en nuestra Constitución Española y llevar de la mano el deporte y la salud, exigir que los inscritos acrediten estar capacitados para acometer tales pruebas, someterse a certificados médicos etc.