La nueva oportunidad para el deporte "oficial" o federado

Nuevamente, con la única intención de revelar aspectos positivos o nuevas oportunidades que pueden salir al respecto de esta terrible crisis, se abordarán algunos datos extraídos del Anuario de Estadísticas Deportivas que elabora anualmente el Ministerio de Cultura y deporte. Ello sin hacer un extenso y profundo análisis de los datos, sino revelando una tendencia que no es esporádica, sino que se viene produciendo desde hace algunos años. Es indudable que hoy en día se consume más ocio que hace diez años. Dentro de la categoría de "ocio", también podríamos decir que el deporte se lleva una gran porción de esta tarta. El deporte en general está en auge, está de moda y eso es positivo siempre y cuando se practique con moderación y de acuerdo con nuestro estado físico y de salud en general.

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El auge de esta moda, no obstante, no ha aparejado consigo un aumento significativo de las cifras en lo que suele denominarse como "deporte oficial", esto es, el deporte federado. Por ejemplo, si para la última maratón de Valencia, una de las más famosas, se hubiese exigido estar federado para participar en el evento, seguro que un gran porcentaje de los participantes se habrían tenido que sacar dicha licencia sobre la marcha. El deporte que está de moda es el de las nuevas cadenas de gimnasios, el del crossfit, el del ciclismo amateur, el del entrenamiento funcional y el que está en general alineado con el "culto al cuerpo", a un estilo de vida saludable y en general a sentirse mejor por dentro y por fuera, esto es, quitando un elemento clave del deporte tradicional, el elemento competitivo. Viendo en general el Anuario de Estadísticas Deportivas vemos que en general todas las cifras crecen, incluido el número de deportistas federados, lo que es significativo es que mientras su crecimiento es muy poco a poco, a un ritmo lento, el crecimiento de otros valores como los del turismo deportivo o el gasto de los hogares vinculado al deporte crece con mayor rapidez, sin embargo, el gasto público en deporte se mantiene o apenas crece:




Entrando un poco en el análisis de las licencias federativas, se aprecia que, a pesar de que en general aumentan los números, esto sucede sobre todo respecto al deporte femenino, que también vive momentos de crecimiento. Mientras que las licencias masculinas podría decirse que apenas crecen, las femeninas lo hacen a mayor ritmo. En definitiva, siendo conscientes de que este análisis puede ser muy superficial, parece que la premisa en general es cierta, y quizá el dato más certero es este:



Esto es, entre 2010 y 2015, aumentó considerablemente el número de personas que practicaban deporte semanalmente, en nada menos que 9,2 puntos porcentuales, sin embargo, el número de personas que practicaba deporte y a la vez estaba federada disminuyó.

Por lo tanto, podemos decir que el sector privado deportivo, está ganando cuota de mercado sobre el tejido asociativo deportivo, y esto puede que sea por motivos de falta de medios económicos que vienen de las administraciones públicas, pero también puede ser la mala administración de recursos, o quizá no mala, pero sí peor que la de las entidades privadas. Pero sobre todo, quizá es porque no se está enfocando correctamente el servicio o producto que pueden ofrecer los clubes deportivos y federaciones, no se está modernizando el modo de enseñar y practicar los deportes, no se invierte en "enganchar" a los niños que vienen a las escuelas, sino que queremos formar campeones desde el minuto 1. Quizá vivamos en la "edad de oro del deporte español" pero si no se mejora la infraestructura y sobre todo la CREATIVIDAD para vender nuestro deporte dentro del tejido asociativo deportivo, no se podrá mantener este estatus.

Por otro lado, se pone una vez más en evidencia que no tiene sentido un deporte tan fuertemente publificado, controlado por numerosas leyes y disposiciones legales, cuando los recursos que proceden del sector público son cada vez más tímidos. Ya se avanzaba esta cuestión aquí. Lo cual hace que la infraestructura y el esquema general mengüe y que las federaciones fuertes y con iniciativa y creatividad puedan encontrar patrocinadores (capital privado) para subsistir pero que otras, vivan en la mentalidad anquilosada basada en vivir del dinero público. De hecho recientemente el RDL 15/2020, anunciaba la creación de una Fundación Pública "Fundación España Deporte Global" para asumir la gestión y comercialización de los derechos audiovisuales de las federaciones deportivas y competiciones distintas del fútbol. Dicha fundación se nutrirá de los fondos provenientes de la venta de los derechos audiovisuales del fútbol, es decir, fondos de los clubes de LaLiga, con el fin de contribuir a financiar y dotar de estabilidad al deporte federativo y al deporte olímpico y paralímpico en la antesala de los Juegos Olímpico. Es decir, paradójicamente, LaLiga se ha convertido en el mayor patrocinador del deporte español, y repito, paradójicamente porque la implicación de LaLiga ha sido criticada en el pasado por suponer una injerencia en el resto de disciplinas pero lo cierto es que, a falta del dinero público que no llega, más que bienvenidos son los fondos privados, de donde quiera que vengan y, en segundo lugar, no olvidemos que LaLiga aporta además una infraestructura y un "knowhow" valiosísimo, un ejemplo es la plataforma https://www.laligasports.es/

Por último y ya para terminar, cabe insistir en que la filosofía ha de cambiar, los deportistas que llegan a vivir del deporte lo hacen gracias a becas que se les conceden por sus resultados, el deporte es principalmente resultadista y esto es coherente, pero si no dotamos de medios a los que aún no han conseguido los resultados necesarios, nunca tendremos equipos grandes, sino pequeños, si sólo se apoya a unos pocos, nunca habrá esa competitividad que hace mejorar y si el 100% de la retribución de un deportista está basada en sus resultados, ¿qué tipo de estabilidad económica pueden tener?, ¿qué deportista se compraría un piso despues de un buen año si no sabe si una lesión le va a impedir cobrar al año siguiente? o tener un hijo, casarse... Por último están las federaciones, que reciben del CSD una cantidad de dinero que va en función de los resultados en el deporte controlado por esa federación, con lo que una federación que obtiene buenos resultados se ve desincentivada para obtener patrocinios y además no tiene por qué reflejar el buen hacer de esta federación en concreto. Si nos fijamos en los deportes de equipo, al menos los más profesionalizados, los jugadores tienen su salario, y como complemento unas primas por sus éxitos deportivos y sin embargo nadie discute la ambición de Messi por ganar cada partido. Cabría pensar por tanto, que tiene más sentido un sistema que sea resultadista, sí, pero que a la vez tenga una base mínima para la estabilidad personal del deportista, una especie de SMI, y a su vez, que se creen herramientas adecuadas de conciliación familiar y de programas de formación y de integración en el ecosistema laboral una vez termina la carrera deportiva. Pero por encima de todo y para cerrar con el título de este artículo, conviene cambiar la estructura federativa desde sus bases, procurando la promoción del deporte, aplicando estrategias de marketing y ventas al igual que lo hacen las empresas privadas y potenciando las nuevas tecnologías, nuevas herramientas y premiando la creatividad y el capital humano cualificado.